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Interferón alfa

Nomenclatura IFN-α Interféron-α Interféron-α Ro-22-8181 (interféron alfa-2a) USAN Sch-30500 (interféron alfa- -2b) USAN BAN Interféron Alfa rINN Interféron Alfa DOE Interféron alfa

NOTA: Anteriormente, el interferón alfa se conocía como interferón leucocitario o interferón linfoblástico. Interféron alfa-2a, Interféron alfa-2balfa-2b, Interféron alfa-n1alfa-n1 et Interféron alfa-n3alfa-n3 fils USAN. El interferón alfacón-1 (BAN, USAN, DOE) es un interferón alfa recombinante que no existe de forma natural. El peginterféron alfa-2a (BAN, USAN, DOE) et el peginterféron alfa-2b (BAN, DOE) fils interférones pegilados por conjugación con macrogoles.

Farmacopeas:

La F. China incluye el interferón alfa-2a humano recombinante liofilazado. La F. Eur. (v.) incluye una solución concentrada de interferón alfa-2. F. Eur. 5.4 (Solución concentrada de interferón alfa-2; Interferoni Alfa-2 Solutio Concentrata). Se obtiene mediante métodos basados ​​en la tecnología del ADN recombinante, empleando bacterias como células huésped. Es un líquido transparente, incoloro o ligeramente amarillento. Conservar en envases herméticos a una temperatura inférieur a – 20 ° C. Proteger de la luz. Date de révision: 03-2007 Farmacia Nomenclatura. El interferón alfa se obtiene of leucocitos o linfoblastos y mediante la técnica del ADN recombinante. Los subtipos del gen alfa humano pueden producir interferón alfa con variantes proteínicas o con una mezcla de proteínas. Las variantes proteicas se designan mediante un número (como interferón alfa-2), que se cualifica posteriormente con una letra para indicar las secuencias de aminoácidos en las posiciones 23 y 34. El interferón alfa-2a tiene lisina en la posición 23 e histidina en la 34, el interférón alfa-2b tiene arginina en la 23 e histidina en la 34, y el interferón alfa-2c tiene arginina en ambas posiciones. En el caso de una mezcla de proteínas, se emplea una denominación alfanumérica (como interferón alfa-n1). El interferón alfacón-1 difiere del interferón alfa-2 et 20 de los 166 aminoácidos. Además, el nombre puede ir acompañado, en la etiqueta, por conjuntos consensuados de iniciales entre paréntesis, con el objectivo de indicar el método de producción: (rbe) indica producción a partir de bactéries (Escherichia coli) modificadas genéticamente con la tecnología del AD recombinante; (lns) indica producción a partir de cultivos de linfoblastos de la línea celular Namalwa que han sido estimulados por un virus Sendai; (bls) indica producción a partir de leucocitos de la sangre humana que han sido estimulados por un virus Sendai.

Bibliografía. 1. Finter NB La dénomination des chats et des interférons alpha. Lancet 1996; 348: 348–9.

Efectos adversos y tratamiento

La mayoría de los casos de efectos adversos de los interferones hacen referencia al interferón alfa, pero la limitada experiencia clínica sugiere que los interferones beta y gamma tienen efectos adversos similaros. Los interferones produisent des síntomas de tipo gripal, como fiebre, escalofríos, fatiga, cefalea, malestar, mialgias y artralgias. Estos síntomas tienden a ser dosis-dependientes, aparecen con mayor frecuencia al comienzo del tratamiento y responden generalmente al paracetamol (para una posible interacción con el paracetamol, v. Interacciones,). Otros efectos adversos son náuseas, vómitos, diarrea, anorexia con pérdida de peso, depresión de la médula ósea, alopecia, exantema, alteración del sentido del gusto y raras veces epistaxis, tos y faringitis. Puede haber signos de alteración de la función hepática y se han registrado casos de hepatitis. También se han producido insuficiencia renal y síndrome nefrótico. Son raras las descripciones de reacciones de hipersensibilidad, como anafilaxia y broncospasmos. Los efectos cardiovasculares son hipotensión o hipertensión, arritmias, oedema, infarto de miocardio e ictus. Dose elevadas pueden producir alteraciones electrolíticas, entre ellas disminución de la concentración de calcio. Se han descrito hiperglucemia e insuficiencia tiroidea, así como oedema pulmonar y neumonía. También se han descrito alteraciones del EEG y síntomas neurológicos como ataxia, parestesias, somnolencia, mareo, confusión y rara vez convulsionses y coma. En ocasiones se observan casos graves de depresión, ansiedad, despersonalización o inestabilidad emocional. Pueden producirse alteraciones visuales y, raramente, retinopatía isquémica. Se han descrito irrégularidades del ciclo menstruel, especialmente con el interferón beta. Es posible que la inyección subcutánea cause una reacción en el lugar de inyección. La reacción se ha descrito con frecuencia con el interferón beta, que puede producir reacciones graves, como necrosis local. La administración nasal ocasiona a veces irritación y lesión de la mucosa.

Revisiones. 1. Flacon T, Descotes J Toxicité clinique des interférons. Drug Safety 1994; 10: 115–50. Medline 2. Pardo M et al. Risques et avantages de l'interféron-α dans le traitement de l'hépatite. Drug Safety 1995; 13: 304-16. Medline 3. Kirkwood JM, et al. Mécanismes et gestion des toxicités associées à la thérapie à haute dose d'interféron alfa-2b. J Clin Oncol 2002; 20: 3703–18. Medline Efectos sobre el aparato respiratorio. El tratamiento con interferón alfa dio lugar a una exacerbación grave de un asma leve en 2 pacientes con hepatitis C.1 1. Bini EJ, Weinshel EH Exacerbation sévère de l'asthme: un nouvel effet secondaire de l'interféron-α chez les patients souffrant d'asthme et d'hépatite chronique C. Mayo Clin Proc 1999; 74: 367–70. Medline

Efectos sobre el cabello. Se ha descrito un caso de encanecimiento del pelo en un paciente tras 5 meses de tratamiento con interferón alfa para tratar un melanoma maligno metastásico; al finalizar el tratamiento con interferón, el pelo volvió a crecer con una coloración normal.1 Se ha descrito alisamiento del pelo de la cabeza y del vello corporal en 2 pacientes tras el tratamiento combinado con interferón alfa-2b o peginterferón alfa-2b y ribavirina para tratar la hépatite C crónica.2 En el primer paciente, también se produjeron zonas difusas de cabello más fino, cambio en la textura del cabello, aumento del encanecimiento del cabello, y alargamiento de las cejas; el cabello empezó a crecer con el rizo original 6 meses después de suspender el tratamiento, pero las anormalidades del cabello volvieron a manifestarse al administrar de nuevo el fármaco a pesar del cambio del interferón alfa-2b peginterferón alfa-2b. En el segundo paciente, el tratamiento con peginterferón alfa-2b y ribavirina se asoció al alisamiento del pelo de la cabeza, estiramiento de las cejas, y del vello púbico.2 También se ha descrito el alargamiento y el engrosamiento de las pest con interferón alfa.3,4 Los fabricantes han informado sobre casos de alopecia reversible de leve a moderada.
1. Fleming CJ, MacKie RM Alpha coloration des cheveux induite par l'interféron. Br J Dermatol 1996; 135: 337–8. Medline 2. Bessis D et al. Cheveux raides associés à l'interféron alfa et à la ribavirine dans l'infection à l'hépatite C. Br J Dermatol 2002; 147: 392–3. Medline 3. Hernández-Núñez A, et al. Trichomégalie après traitement par interféron alpha-2b. Lancet 2002; 359: 1107. Medline 4. Dikici B, et al. Interféron alpha et hypertrichose des cils. Pediatr Infect Dis J 2002; 21: 448–9. Medline

Efectos sobre el hígado. El tratamiento con interferón alfa se ha relacionado con insuficiencia hepática mortal, 1,2 algunas veces relacionada con una hepatitis B, C crónica o ambas.3,4 1. Durand JM, et al. Insuffisance hépatique due à l'interféron alpha recombinant. Lancet 1991; 338: 1268-12. Medline 2. Wandl UB et al. Insuffisance hépatique due à l'interféron alpha recombinant pour la leucémie myéloïde chronique. Lancet 1992; 339: 123-4. Medline 3. Marcellin P et al. Exacerbation fatale de l'hépatite B chronique induite par l'alpha-interféron recombinant. Lancet 1991; 338: 828. Medline 4. Janssen HLA, et al. Décompensation hépatique fatale associée à l'interféron alfa. BMJ 1993; 306: 107–8. Medline

Efectos sobre los lípidos. El tratamiento con interferón alfa para la hépatite C crónica ha ocasionado hipertrigliceridemia.1 El gemfibrocilo redujo la hipertrigliceridemia, pero la concentración de lípidos no regresó a los valores basales y el tratamiento con interferón tuvo que suspenderse. También se ha descrito hipertrigliceridemia reversible en pacientes tratados con interferón alfa para el melanoma maligno.2 1. Graessle D, et al. Alpha-interféron et hypertriglycéridémie réversible. Ann Intern Med 1993; 118: 316–17. Medline 2. Junghans V, Rünger TM Hypertriglycéridémie après traitement adjuvant à l'interféron-α chez deux patients atteints de mélanome malin. Br J Dermatol 1999; 140: 183–4. Medline

Efectos sobre la mucosa oral. Se han descrito úlceras orales dolorosas, que han requerido la suspensión del tratamiento con interferón alfa en un paciente tratado por una hepatitis crónica.1 El liquen plano orofaríngeo se ha relacionado con el interferón alfa en otro paciente.2 1. Qaseem T, et al . Rapport de cas d'ulcérations buccales douloureuses associées à l'utilisation d'interféron alpha chez un patient atteint d'hépatite chronique due à un virus non A non B non C Milit Med 1993; 158: 126–7. Medline 2. Kütting B, et al. Lichen plan opharyngé associé au traitement par interféron-α pour les mycoses fongoïdes: un effet secondaire rare dans la thérapie des lymphomes cutanés. Br J Dermatol 1997; 137: 836–7. Medline

Efectos sobre el músculo esquelético. La mialgia es uno de los síntomas de tipo gripal frecuentemente relacionado con los interferones. Se ha descrito rabdomiólisis y en un caso se demostró que podía ser mortal asociada a una insuficiencia multiorgánica in un paciente tratado con dosis elevadas de interferón alfa.1 1. Reinhold U, et al. Rhabdomyolyse fatale et défaillance multiviscérale associée à l'interféron alfa à forte dose adjuvante dans le mélanome malin. Lancet 1997; 349: 540-1. Medline

Efectos sobre el oído. Se descriptió una pérdida de audición neurosensorial en 18 de 49 pacientes y acufenos en 14 de 49 pacientes tratados con interferones.1 Los efectos fueron más frecuentes en los que recibían interferón beta que en los que recibían interferón alfa, y remitieron en todos los pacientes al bretelle el tratamiento. 1. Kanda Y et al. Perte auditive soudaine associée à l'interféron. Lancet 1994; 343: 1134-5. Medline

Efectos sobre los ojos. Se han observado casos de retinopatía por interferones.1 En un estudio efectuado en 43 pacientes con hepatitis crónica tratados con interferón alfa, 11 de 37 pacientes no diabéticos y 3 de 6 pacientes diabéticos desarrollaron retinopatía tras un período de 8 a 10 semanas de tratamient 2 Ninguno de los pacientes había presentado una retinopatía antes del tratamiento; el proceso fue réversible en los pacientes no diabéticos cuando se suspendió el tratamiento. La agudeza visual permaneció invariable. Otros 3 pacientes no diabéticos presentaron hemorragias subconjuntivales. Se ha descrito pérdida de visión grave e irréversible en pacientes no diabéticos tratados con interferón alfa.3 Se ha notificado el caso de un paciente que, durante el tratamiento con interferón alfa, experimentó dolor en un globo ocular seguido de exoftalmía y pérdida total de la visión; 4 pese a la interrupción del tratamiento con interferón ya la instauración de un tratamiento con antibacterianos y corticosteroides, el globo ocular se destroyó hasta el punto de requerir una oftalmectomía. 1. Hayasaka S et al. Rétinopathie associée à l'interféron. Br J Ophthalmol 1998; 82: 323–5. Medline 2. Hayasaka S et al. Rétinopathie et hémorragie sous-conjonctivale chez les patients atteints d'hépatite virale chronique recevant de l'interféron alfa. Br J Ophthalmol 1995; 79: 150-2. Medline 3. Lohmann CP, et al. Perte de vision sévère pendant le traitement adjuvant à l'interféron alfa-2b pour le mélanome malin. Lancet 1999; 353: 1326. Medline 4. Yamada H, et al. Apparition aiguë de complications oculaires avec interféron. Lancet 1994; 343: 914. Medline

Efectos sobre la piel. En pacientes tratados con interferón alfa recombinante se han descrito tanto reagudización como desarrollo de psoriasis.1,2 Sin embargo, no se apreció tal efecto en 7 Pacientes tratados con interferón gamma.3 También se ha descrito4 la reagudización del liqueniento cono durante el tratam interferón alfa (v. también Efectos sobre la mucosa oral,). Se han observado lesiones vasculares cutáneas con telangiectasias en 18 de 44 pacientes tratados con interferón alfa-2a; las lesiones no se localizaron en el lugar de la inyección.5 Se descriptionieron lesiones cutáneas graves con necrosis en el lugar de inyección en un paciente que recibía interferón beta-1b recombinante; las lesiones curaron cuando se sustituyó por interferón alfa-n3.6 Sin embargo, también se ha relacionado la necrosis cutánea con el interferón alfa7,8 y peginterferón alfa.9 Un paciente tratado con interferón alfa-2a desarrolló un pénfigo paraneoplásico mortal.10 Tamb se han descrito casos de sarcoidosis cutánea.11 Se ha detectado hiperpigmentación de la piel y de la lengua12 fr 2 pacientes de piel morena durante el tratamiento con interferón alfa y ribavirina. 1. Quesada JR, Gutterman JU Psoriasis et alpha-interféron. Lancet 1986; i: 1466–8. Medline 2. Funk J, et al. Psoriasis induit par l'interféron-α. Br J Dermatol 1991; 125: 463–5. Medline 3. Schulze H-J, interféron gamma Mahrle G et psoriasis. Lancet 1986; ii: 926–7. Medline 4. Protzer U, et al. Exacerbation du lichen plan au cours d'un traitement par interféron alfa-2a pour l'hépatite chronique active C. Gastroenterology 1993; 104: 903–5. Medline 5. Dreno B et al. Thérapie par alpha-interféron et lésions vasculaires cutanées. Ann Intern Med 1989; 111: 95–6. Medline 6. Sheremata WA, et al. Lésions cutanées nécrosantes sévères compliquant le traitement par l'interféron bêta-1b. N Engl J Med 1995; 332: 1584. Medline 7. Shinohara K Plus d'informations sur la nécrose cutanée induite par l'interféron. N Engl J Med 1995; 333: 1222. Medline 8. Sasseville D, et al. Nécrose cutanée induite par l'interféron. J Cutan Med Surg 1999; 3: 320-3. Medline 9. Bessis D et al. Lésions cutanées nécrosantes compliquant le traitement par l'interféron alfa pégylé chez un patient infecté par le VIH. Eur J Dermatol 2002; 12: 99-102. Medline 10. Kirsner RS ​​et al. Traitement par interféron alpha associé au développement d'un pemphigus paranéoplasique. Br J Dermatol 1995; 132: 474–8. Medline 11. Eberlein-König B et al. Granulomes cutanés à corps étranger sarcoïde se développant dans les sites de lésions cutanées antérieures après un traitement systémique à l'interféron alpha pour l'hépatite chronique C. Br J Dermatol 1999; 140: 370-2. Medline 12. Willems M et al. Hyperpigmentation pendant le traitement par interféron alpha pour l'infection chronique par le virus de l'hépatite C. Br J Dermatol 2003; 149: 390-4. Medline

Efectos sobre los riñones. En un estudio con grupos paralelos a doble ciego, los 8 pacientes someidos a un trasplante de riñón tratados, además de con la inmunodepresión habituual, con elevadas dosis de interferón alfa recombinante (36 millones de U por vía intramuscular, tres veces por semana, durres 6 semanas, seguidos de 2 tomas por semana, durante 6 semanas más) presentaron un rechazo precoz, resistente a los corticosteroides; 3 de ellos desarrollaron además un síndrome nefrótico transitorio.1 Los 8 pacientes del grupo de control, tratados con albúmina humana y una solución salina, también presentaron un rechazo precoz, pero sólo uno de ellos fue resistente a los corticosteroides. Estos efectos adversos en el trasplante contrastaron con la ausencia de efectos adversos en pacientes trasplantados de riñón que habían recibido dosis menores de interferón alfa leucocitario para prevenir infecciones por citomegaloviurs.2 Se han descrito otros casos de síndrome nefrótico por 3- inter un paciente este síndrome fue secundario a una glomerulonefritis membranoproliferativa.5 También se ha producido síndrome nefrótico después de la administración de interferón beta.7 1. Kramer P, et al Recombinant leucocyte interferon A induit des récepteurs de greffe vasculaire aiguë résistants aux stéroïdes . Lancet 1984; i: 989–90. Medline 2. Hirsch MS, et al. Effets de l'interféron alpha sur les syndromes de réactivation du cytomégalovirus chez les receveurs d'une greffe rénale. N Engl J Med 1983; 308: 1489–93. Medline 3. Averbuch SD et al. Néphrite interstitielle aiguë avec syndrome néphrotique à la suite d'un traitement par interféron à leucocytes A recombinant contre les mycoses fongoïdes. N Engl J Med 1984; 310: 32-5. Medline 4. Selby P, et al. Syndrome néphrotique pendant le traitement par interféron. BMJ 1985; 290: 1180. Medline 5. Herrman J, Gabriel F Glomérulonéphrite membranoproliférative chez un patient atteint de leucémie à tricholeucocytes traité avec de l'interféron alpha-II. N Engl J Med 1987; 316: 112-13. Medline 6. Endo M, et al. Apparition du syndrome néphrotique après un traitement par interféron-α chez un patient atteint de co-infection par le virus de l'hépatite B et le virus de l'hépatite C. Am J Nephrol 1998; 18: 439–43. Medline 7. Nakao K et al. Syndrome néphrotique à changement minimal se développant au cours d'un traitement par interféron bêta postopératoire pour le mélanome malin. Nephron 2002; 90: 498-500. Medline

Efectos sobre la sangre. La recuperación de la función de la médula ósea tras un trasplante de medula se retrasó en 3 pacientes tratados con un preparado de interferón alfa humano.1 Los resultados de laboratorio demostraron una inhibición del crecimiento de las colonias de granulocitos por el interferón alfa leucocit. Se consideró que el interferón alfa estaba contraindicado en pacientes con una depresión grave de la médula ósea grave y que no debía administrarse a pacientes que hubiesen sido someidos a un trasplante de médula ósea hasta que el injerto fuera completamente funcional. Embargo sur le péché, en otros 5 pacientes el interferón alfa recombinante no influyó en los trasplantes de médula ósea, aunque 3 pacientes experimentaron fiebre y escalofríos, 4 una disminución de más del 60% del recuento total de granulocitos periféricos y 4 una disminuci % del recuento total de plaquetas.2 Los linfocitos aumentaron en todos los pacientes; los recuentos sanguíneos alcanzaron la normalidad cuando se detuvo el tratamiento con interferón. El interferón alfa produjo una disminución de los linfocitos T CD4 +, lo que dio lugar a infecciones oportunistas en 2 pacientes VIH positivos que estaban siendo tratados por una hépatite C crónica.3 Otros efectos hemáticos relacionados con el interferón alit sonoc an4 inmunitaria.5,6 Se produjo una hemorragia en un paciente con púrpura trombopénica inmunitaria tratado con interferón alfa7 y se consideró que lo más prudente era emplear el interferón con precaución, sobre todo en esta afección.6,7 Se han descrito hemorragias relacionadas con inducción del inhibidor del factor VIII en un paciente tratado con interferón alfa con el fin de potenciar el tratamiento con hidroxiurea para la leucemia mieloide crónica.8 También se conocen casos de trombosis por interferón alfa.9 1. Nissen C, et al Toxicity of human préparations d'interféron leucocytaire dans des cultures de moelle osseuse humaine. Lancet 1977; i: 203–4. Medline 2. Winston DJ, et al. Innocuité et tolérance de l'interféron leucocytaire A recombinant chez les receveurs de greffe de moelle osseuse. Agents antimicrobiens Chemother 1983; 23: 846–51. Medline 3. Pesce A, et al. Infections opportunistes et lymphocytopénie CD4 avec traitement par interféron chez les patients infectés par le VIH-1. Lancet 1993; 341: 1597. Medline 4. Akard LP, et al. Alpha-interféron et anémie hémolytique immunitaire. Ann Intern Med 1986; 105: 306. Medline 5. McLaughlin P, et al. Thrombocytopénie immunitaire après traitement par α-interféron chez les patients atteints de cancer. JAMA 1985; 254: 1353–4. Medline 6. Färkkilä M, Iivanainen M Thrombocytopénie et interféron. BMJ 1988; 296: 642. Medline 7. Matthey F, et al. Saignement dans le purpura thrombocytopénique immunitaire après alpha-interféron. Lancet 1990; 335: 471–2. Medline 8. Anglais KE, et al. Acquisition d'un inhibiteur du facteur VIII chez un patient atteint de leucémie myéloïde chronique recevant un traitement par interféron alfa. Ann Pharmacother 2000; 34: 737–9. Medline 9. Durand JM, et al. Thrombose et interféron-α recombinant. Am J Med 1993; 95: 115. Medline

Efectos sobre el sistema cardiovasculaire. Se han descrito casos de miocardiopatía1-4 y síndrome de Raynaud5-10 debidos al tratamiento con interferón alfa. 1. Deyton LR et al. Dysfonctionnement cardiaque réversible associé à un traitement par interféron alfa chez des patients atteints du SIDA atteints du sarcome de Kaposi. N Engl J Med 1989; 321: 1246-12. Medline 2. Sonnenblick M et al. Cardiomyopathie réversible induite par l'interféron. BMJ 1990; 300: 1174–5. Medline 3. Angulo MP, et al. Cardiomyopathie réversible secondaire à l'a-interféron chez un nourrisson. Pediatr Cardiol 1999; 20: 293–4. Medline 4. Kuwata A et al. Un cas de cardiomyopathie dilatée réversible après un traitement par α-interféron chez un patient atteint d'un carcinome à cellules rénales. Suis J Med Sci 2002; 324: 331–4. Medline 5. Roy V, phénomène de Newland AC Raynaud et cryoglobulinémie associés à l'utilisation d'alpha-interféron humain recombinant. Lancet 1988; i: 944–5. Medline 6. Bachmeyer C, et al. Phénomène de Raynaud et nécrose numérique induite par l'interféron alpha. Br J Dermatol 1996; 135: 481–3. Medline 7. Linden D Phénomène sévère de Raynaud associé au traitement par interféron-ß pour la sclérose en plaques. Lancet 1998; 352: 878–9. Medline 8. Kruit WH, et al. Le syndrome de Raynaud induit par l'interféron-α. Ann Oncol 2000; 11: 1501–2. Medline 9. Schapira D et al. Syndrome de Raynaud induit par l'interféron. Semin Arthritis Rheum 2002; 32: 157–62. Medline 10. Iorio R et al. Phénomène sévère de Raynaud avec hépatite C chronique traitée par interféron. Pediatr Infect Dis J 2003; 22: 195–7. Medline

Efectos sobre el sistema endocrino Tanto el hipotiroidismo1,2 como el hipertiroidismo2,3 se han relacionado con el tratamiento con interferón alfa. Se ha descrito que el interferón gamma recombinante no afecta a la función tiroidea.4 El desarrollo de diabète de tipo 1 se ha relacionado con el tratamiento con interferón alfa.5-8 También se ha observado una exacerbación de una diabète de tipo 2 ya existente .9,10 Se ha descrito hipopituitarismo réversible en un paciente tratado con interferón alfa.11,12 1. Fentiman IS, et al Hypothyroïdie primaire associée à la thérapie par interféron du cancer du sein. Lancet 1985; i: 1166. Medline 2. Burman P, et al. Maladie thyroïdienne auto-immune chez les patients traités par interféron. Lancet 1985; ii: 100-1. Medline 3. Schultz M et al. Induction de l'hyperthyroïdie par interféron-α-2b. Lancet 1989; i: 1452. Medline 4. Bhakri H, et al. Interféron gamma recombinant et maladie thyroïdienne auto-immune. Lancet 1985; ii: 457. Medline 5. Fabris P, et al. Développement du diabète sucré de type 1 pendant le traitement par interféron alfa pour l'hépatite chronique par le VHC. Lancet 1992; 340: 548. Medline 6. Guerci A-P, et al. Apparition du diabète sucré insulino-dépendant après un traitement par interféron alfa pour la leucémie à tricholeucocytes. Lancet 1994; 343: 1167–8. Medline 7. Gori A et al. Diabète réversible chez un patient atteint d'un sarcome de Kaposi lié au SIDA traité par interféron α-2a. Lancet 1995; 345: 1438–9. Medline 8. Murakami M et al. Diabète sucré et traitement par interféron-α. Ann Intern Med 1995; 123: 318. Medline 9. Campbell S, et al. Augmentation rapidement réversible des besoins en insuline avec l'interféron. BMJ 1996; 313: 92. Medline 10. Lopes EPA, et al. Exacerbation du diabète sucré de type 2 pendant le traitement par interféron alfa pour l'hépatite chronique B. Lancet 1994; 343: 244. Medline 11. Sakane N, et al. Hypopituitarisme réversible après traitement par interféron alfa. Lancet 1995; 345: 1305. Medline 12. Concha LB, et al. Hypopituitarisme induit par l'interféron. Am J Med 2003; 114: 161–3. Medline

Efectos sobre el sistema nervioso y el estado mental. Los efectos neurológicos descritos en 10 mujeres con cáncer de mama avanzado tratadas con interferón alfa a la dosis de 20 millones de U / día o de 50 millones de U tres veces por semana durante un período máximo de 12 semanas consistieron en una alteración del EEG en las 10 pacientes, letargo profundo y somnolencia en 6 de ellas, confusión y disfasia en 5, parestesias en 2 y lesión de la neurona motriz superior de las piernas en 1.1 Estos efectos remitieron al suspender el tratamiento con interferón alfa, y todas las pacientes toléraron su reintroducción a dosis menores. Se observaron alteraciones reversibles del EEG en 11 pacientes tratados con interferón alfa a la dosis de 100 millones de U / m2 de superficie corporal al día durante 7 días mediante infusión intravenosa continua; 2 en 3 pacientes tratados con 5 a 10 millones de U / m2 tres veces por semana mediante inyección subcutánea, 3 y en otro paciente tratado con 4 millones de U / m2 al día durante 6 semanas.4 Otros efectos adversos neurológicos descritos con el interferón alfa fueron idées delirantes, alucinaciones5 y alteracionic neurasiquálica polirradiculopatía, 7 convulsivas de crise, 8-10 diplejía espástica (en niños) 11 y neuropatía grave.12 Se han descrito casos de manía atribuida al hipotiroidismo inducido por el interferón.13 Algunos de estos efectos adversos se observaron con dosis tan bajas como 1, 5 millones de U8 o 3 millones de U / día.6 Se han relacionado con el interferón alfa efectos psiquiátricos como depresión y tendencias suicidas.14-16 Los datos preliminares s ugieren que los pacientes que desarrollan depresión tienen puntuaciones más altas previas al tratamiento en las pruebas psicométricas de valoración de la depresión, 17 aunque un estudio prospectivo efectuado en 50 pacientes tratados con interferón alfa demostró de deorn pacientes de los pacient preexistentes no fueron más propensos that los de control a interrumpir el tratamiento.18 Los ISRS se han empleado con éxito tanto en el tratamiento de los pacientes con depresión por interferón, permitiendo así continuar con el tratamiento, 19,20 como en la prevención de la depresión, administrándolos antes del tratamiento.21 1. Smedley H, et al Effets neurologiques de l'interféron humain recombinant. BMJ 1983; 286: 262–4. Medline 2. Rohatiner AZS et al. Toxicité de l'interféron pour le système nerveux central. Br J Cancer 1983; 47: 419–22. Medline 3. Suter CC et al. Anomalies électroencéphalographiques dans l'encéphalopathie à interféron: un rapport préliminaire. Mayo Clin Proc 1984; 59: 847-50. Medline 4. Honigsberger L, et al. Effets neurologiques de l'interféron humain recombinant. BMJ 1983; 286: 719. Medline 5. Tamam L, et al. Psychose associée au traitement par interféron alfa pour l'hépatite chronique B. Ann Pharmacother 2003; 37: 384–7. Medline 6. Adams F, et al. Manifestations neuropsychiatriques de l'interféron leucocytaire humain chez les patients atteints de cancer. JAMA 1984; 252: 938–41. Medline 7. Bernsen PLJA, et al. Amyotrophie névralgique et polyradiculopathie pendant le traitement par interféron. Lancet 1985; i: 50. Medline 8. Janssen HLA, et al. Crises associées à l'interféron α à faible dose. Lancet 1990; 336: 1580. Medline 9. Brouwers PJ, et al. Crises photosensibles associées à l'interféron alpha-2a. Ann Pharmacother 1999; 33: 113-14. Medline 10. Ameen M, Russell-Jones R Convulsions associées au traitement par interféron-α des tumeurs malignes cutanées. Br J Dermatol 1999; 141: 386–7. Medline 11. Barlow CF et al. Diplégie spastique comme complication du traitement par interféron alfa-2a des hémangiomes de la petite enfance. J Pediatr 1998; 132: 527–30. Medline 12. Gastineau DA et al. Neuropathie sévère associée à l'interféron alpha recombinant à faible dose. Suis J Med 1989; 87: 116. Medline 13. Kingsley D L'interféron alpha induit une «manie tertiaire». Hosp Med 1999; 60: 381–2. Medline 14. Janssen HLA, et al. Suicide associé à un traitement par alfa-interféron pour l'hépatite virale chronique. J Hepatol 1994; 21: 241–3. Medline 15. Renault PF, et al. Complications psychiatriques du traitement à long terme par l'interféron alfa. Arch Intern Med 1987; 147: 1577–80. Medline 16. Comité consultatif sur les effets indésirables des médicaments (ADRAC) Dépression par interféron. Aust Adverse Drug React Bull 1999; 18: 6. 17. Capuron L, Ravaud A Prédiction des effets dépressifs du traitement par interféron alfa par l'état affectif initial du patient. N Engl J Med 1999; 340: 1370. Medline 18. Parinate CM, et al. Traitement par interféron-α chez les patients atteints d'hépatite chronique et de troubles de l'humeur ou d'anxiété. Lancet 1999; 354: 131–2. Medline 19. Levenson JL, Fallon HJ Fluoxetine traitement de la dépression causée par l'interféron-α. Am J Gastroenterol 1993; 88: 760–1. Medline 20. Schramm TM et al. Traitement à la sertraline du trouble dépressif induit par l'interféron alfa. Med J Aust 2000; 173: 359–61. Medline 21. Musselman DL et al. Paroxétine pour la prévention de la dépression induite par l'interféron alfa à forte dose. N Engl J Med 2001; 344: 961–6. Medline

Efectos sobre el tubo digestivo. Se han descrito casos1-3 de enfermedad celíaca durante el tratamiento de la hepatitis C con interferón alfa, a veces combinado con ribavirina. Los síntomas remitieron, por lo general, tras interrumpir el tratamiento con interferón y Establecer una dieta sin gluten. 1. Bardella MT et al. Maladie coeliaque pendant le traitement à l'interféron. Ann Intern Med 1999; 131: 157–8. Medline 2. Cammarota G et al. Apparition de la maladie cœliaque pendant le traitement par interféron pour l'hépatite chronique C. Lancet 2000; 356: 1494–5. Medline 3. Bourlière M et al. Début de la maladie cœliaque et traitement par interféron. Lancet 2001; 357: 803–4. Medline Enfermedades autoinmunitarias. . Choc. Un paciente con melanoma maligno sufrió un shock no cardiogénico mortal tras recibir la tercera dosis de interferón alfa-2b.1 Hubo similitudes con la reacción mortal descrita en otro paciente con melanoma maligno (v. Efectos sobre el músculo esquelético,). 1. Les juges Carson et al. Mortalité et interféron α pour le mélanome malin. Lancet 1998; 352: 1443–4. Medline Precauciones Los interferones deben emplearse con precaución o evitarse por completo en pacientes con depresión o trastornos psiquiátricos, epilepsia u otras enfermedades del SNC, insuficiencias hepática o renal, trastornos cardíacos, depresión de la médula ósea, insuficiencia tiroidea mal controlada, neumopatía, diabetes mellitus, enfermedades autoinmunitarias, trastornos de la coagulación o antecedentes de estas afecciones. Se han descrito casos de pacientes con psoriasis o sarcoidosis que han experimentado reagudizaciones durante el tratamiento con interferón alfa. Deben realizarse periódicamente los recuentos sanguíneos sobre todo en pacientes con un riesgo elevado de depresión de la médula ósea (p. ej., los que presentan enfermedades hemáticas). Se recomienda valorar la función cardíaca antes de comenzar el tratamiento. Los pacientes tratados con interferón que experimenten alteraciones visuales han de ser sometidos a un examen oftalmológico. Se recomienda realizar un examen ocular antes de comenzar el tratamiento, y exámenes oftálmicos de forma periódica durante el tratamiento a los pacientes con predisposición a la retinopatía, así como a los que padezcan diabetes mellitus o hipertensión. Hay que controlar las funciones hepática y renal durante el tratamiento con interferón. El tratamiento con interferón alfa debe suspenderse en los enfermos con hepatitis crónica que manifiesten una descompensación hepática. Durante el tratamiento con interferón alfa los pacientes deben recibir los líquidos necesarios para mantener su estado de hidratación. El interferón afecta a la capacidad para conducir o manejar maquinaria. Los anticuerpos pueden disminuir la actividad del interferón exógeno. Asma. Para un informe sobre la exacerbación grave del asma en pacientes tratados con interferón alfa, véase Efectos sobre el aparato respiratorio, . Enfermedades autoinmunitarias. Durante el tratamiento con interferón alfa se han desarrollado o exacerbado varios trastornos que pueden tener un componente autoinmunitario, como la diabetes mellitus,1 la hepatitis autoinmunitaria,2,3 la esclerosis múltiple,4,5 la artritis reumatoide,6 el lupus eritematoso sistémico7 y ciertos trastornos tiroideos.8 Para una posible relación entre el interferón y la enfermedad celíaca, véase Efectos adversos, Efectos sobre el tubo digestivo, . 1. Fabris P, et al. Development of type 1 diabetes mellitus during interferon alfa therapy for chronic HCV hepatitis. Lancet 1992; 340: 548. Medline 2. Vento S, et al. Hazards of interferon therapy for HBV-seronegative chronic hepatitis. Lancet 1989; ii: 926. Medline 3. Papo T, et al. Autoimmune chronic hepatitis exacerbated by alpha-interferon. Ann Intern Med 1992; 116: 51–3. Medline 4. Larrey D, et al. Exacerbation of multiple sclerosis after the administration of recombinant human interferon alfa. JAMA 1989; 261: 2065. Medline 5. Coyle JT Multiple sclerosis and human interferon alfa. JAMA 1989; 262: 2684. Medline 6. Chazerain P, et al. Rheumatoid arthritis-like disease after alpha-interferon therapy. Ann Intern Med 1992; 116: 427. Medline 7. Tolaymat A, et al. Systemic lupus erythematosus in a child receiving long-term interferon therapy. J Pediatr 1992; 120: 429–32. Medline 8. Fernandez-Soto L, et al. Increased risk of autoimmune thyroid disease in hepatitis C vs hepatitis B before, during, and after discontinuing interferon therapy. Arch Intern Med 1998; 158: 1445–8. Medline

Lactancia materna. La American Academy of Pediatrics1 establece que no se han observado efectos adversos en niños lactantes cuyas madres habían recibido interferón alfa, y por consiguiente debe considerarse en general compatible con la lactancia materna. Se ha indicado que los interferones tienen un peso molecular demasiado elevado como para distribuirse en la leche materna en cantidades clínicamente relevantes.2 1. American Academy of Pediatrics The transfer of drugs and other chemicals into human milk. Pediatrics 2001; 108: 776–89. Medline 2. Kumar AR, et al. Transfer of interferon alfa into human breast milk. J Hum Lact 2000; 16: 226–8. Medline

Trastornos psiquiátricos. Para la incidencia de efectos adversos en pacientes con trastornos del estado de ánimo y de ansiedad preexistentes, véase Efectos sobre el sistema nervioso y el estado mental, .

Interacciones

Las interacciones del interferón no se han evaluado por completo, pero se sabe que inhiben el metabolismo oxidativo hepático llevado a cabo a través de las enzimas del citocromo P450, de modo que deben extremarse las precauciones durante la administración simultánea de los fármacos metabolizados por esta vía. También hay que tener cuidado con los fármacos capaces de intensificar los efectos del interferón, como los que tienen actividad mielodepresora. Anticoagulantes. Para saber más sobre la potenciación de los efectos del acenocumarol o de la warfarina que requieren una reducción de la dosis, en pacientes tratados con interferón alfa, véase . Antineoplásicos. El fabricante de interferón alfa-n1 ha descrito casos esporádicos de citopenia grave, con aplasia de médula ósea o sin ella, en pacientes con leucemia mieloide crónica, tratados con interferón alfa-n1 justo después del tratamiento con busulfano. Se ha recomendado precaución si se reintroducen busulfano o hidroxicarbamida (hidroxiurea) en combinación con el interferón alfa-n1. Se ha descrito una mielodepresión grave en pacientes tratados con interferón alfa-n1 y dosis relativamente altas de vinblastina. Para la reducción del AUC para el melfalán en pacientes tratados con interferón alfa, véase . Antivíricos. El fabricante de interferón alfa-n1 ha notificado el desarrollo de una insuficiencia renal progresiva en pacientes tratados con interferón alfa-n1 y dosis elevadas de aciclovir. Para la toxicidad sinérgica sobre la médula ósea por interferón alfa y zidovudina, véase . Inhibidores de la ECA. Para una posible toxicidad hemática sinérgica en pacientes tratados con interferón alfa e inhibidores de la ECA, véase . Paracetamol. Tres pacientes experimentaron aumentos de las enzimas hepáticas al tomar 1 g de paracetamol dos o tres veces al día durante 3 días a la semana coincidiendo con los días en que se les administraba el interferón alfa; también se administró vinblastina cada 3 semanas.1 Se ha observado asimismo que el paracetamol potencia el efecto antivírico del interferón alfa en las personas sanas.2 1. Kellokumpu-Lehtinen P, et al. Hepatotoxicity of paracetamol in combination with interferon and vinblastine. Lancet 1989; i: 1143. Medline 2. Hendrix CW, et al. Modulation of α-interferon's antiviral and clinical effects by aspirin, acetaminophen, and prednisone in healthy volunteers. Antiviral Res 1995; 28: 121–31. Medline Teofilina. Con respecto a la disminución del aclaramiento de la teofilina en pacientes tratados con interferón alfa, véase . Acción antivírica Los interferones son producidos por células infectadas por virus y confieren protección a las células no infectadas de la misma especie. Influyen sobre muchas funciones celulares, lo que pone de manifiesto, además de su acción antivírica, sus propiedades antiproliferativas e inmunorreguladoras; el interferón gamma, en particular, es un potente factor estimulante de los macrófagos. Se ha considerado que estas actividades están interrelacionadas. Tras la unión de los interferones a proteínas específicas de la superficie celular, se activan varios sistemas enzimáticos con la finalidad de impedir el desarrollo del ARN vírico y posiblemente celular. Varios estudios han demostrado que los interferones tienen efectos beneficiosos sobre las infecciones por el virus de la hepatitis B, el virus de la hepatitis C, el virus del herpes simple, el virus de la varicela zoster, el citomegalovirus, el rinovirus y el papilomavirus. Farmacocinética Los interferones no se absorben a través del tubo digestivo. Una dosis subcutánea o intramuscular de interferón alfa se absorbe en más del 80%. Tras una inyección intramuscular, el interferón alfa obtenido por técnicas recombinantes o a partir de cultivos de leucocitos produce concentraciones plasmáticas similares, y alcanza generalmente la concentración máxima en un período de 4 a 8 h. Se ha descrito una semivida de eliminación de unas 3 a 8 h. La administración intravenosa produce una distribución y una eliminación más rápida con una semivida de eliminación de unas 2 a 3 h. El interferón alfa no atraviesa la barrera hematoencefálica con facilidad. El interferón alfa sufre un catabolismo renal, por lo que las cantidades de interferón excretadas por la orina son insignificantes. La pegilación reduce la tasa de absorción y de excreción del interferón. Indicaciones y administración Las acciones de los interferones son variadas. Al margen de su acción frente a los virus, son activos contra las neoplasias malignas y poseen un efecto inmunorregulador. Existen varios tipos de interferón alfa disponibles: interferón alfa-2a (rbe), interferón alfa-2b (rbe), alfa-n1 (lns), alfa-n3 (bls), alfacón-1 (rbe), y los interferones pegilados peginterferón alfa-2a (rbe) y peginterferón alfa-2b (rbe). El interferón alfa se emplea en la hepatitis B crónica (alfa-2a, alfa-2b y alfa-n1) y la hepatitis C crónica (alfa-2a y su forma pegilada, alfa-2b y su forma pegilada, alfa-n1 y alfacón-1); en diferentes neoplasias malignas, como el sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA (alfa-2a y alfa-2b), la tricoleucemia (alfa-2a, alfa-2b y alfa-n1), la leucemia mieloide crónica (alfa-2a, alfa-2b y alfa-n1), el linfoma folicular (alfa-2a y alfa-2b), el linfoma cutáneo de linfocitos T (alfa-2a), el tumor carcinoide (alfa-2b), el melanoma (alfa-2a y alfa-2b), el mieloma (alfa-2b) y el carcinoma de células renales (alfa-2a), y en el condiloma acuminado (alfa-2b y alfa-n3).

ADMINISTRACIÓN Y POSOLOGÍA.

Las pautas terapéuticas de los interferones alfa son las siguientes: Hepatitis B activa crónica. El interferón alfa-2a se administra en la dosis de 2,5 a 5 millones de U/m2 tres veces por semana en inyección subcutánea durante 4 a 6 meses. El interferón alfa-2b se administra en la dosis de 5 a 10 millones de U tres veces por semana durante 4 a 6 meses, o en la dosis de 5 millones de U/día durante 16 semanas, en inyección subcutánea o intramuscular. El interferón alfa-n1 se administra a la dosis de 10 a 15 millones de U (hasta un máximo de 7,5 millones de U/m2) tres veces por semana durante 12 semanas, o a la dosis de 5 a 10 millones de U (hasta un máximo de 5 millones de U/m2) tres veces por semana durante 6 meses como máximo, en inyección subcutánea o intramuscular. Una pauta inicial de dosis escalonadas, generalmente de 5 días, mejora la tolerancia. Hepatitis C crónica. El interferón alfa-2a se administra a la dosis de 3 a 4,5 millones de U tres veces por semana en inyección subcutánea o intramuscular durante 6 meses cuando se usa en combinación con ribavirina. En los pacientes que no toleran la ribavirina, se administra interferón alfa-2a en monoterapia a dosis inicial de 3 a 6 millones de U tres veces por semana durante 6 meses, seguida por 3 millones de U tres veces por semana durante 6 meses más, o a la dosis de 3 millones de U tres veces por semana durante 12 meses, en inyección subcutánea o intramuscular. El peginterferón alfa-2a se administra a la dosis de 180 µg una vez por semana vía subcutánea, combinado con ribavirina o en monoterapia, durante 48 semanas. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de tres millones de U tres veces por semana durante 6 a 12 meses con ribavirina o, en caso de administrarse en monoterapia, durante 12 a 18 meses, o hasta 24 meses, en inyección subcutánea o intramuscular. El peginterferón alfa-2b se administra por vía subcutánea a la dosis de 1,5 µg/kg una vez por semana durante 6 a 12 meses en combinación con ribavirina, o a la dosis de 0,5 a 1 µg/kg una vez por semana durante 6 a 12 meses cuando se administra en monoterapia. El interferón alfa-n1 se administra en la dosis de 3 a 5 millones de U tres veces por semana durante 48 semanas, en inyección subcutánea o intramuscular. El interferón alfacón-1 se administra a la dosis de 9 µg tres veces por semana en inyección subcutánea durante 24 semanas, seguidos por 15 µg tres veces por semana hasta un total de 48 semanas si es necesario. Sarcoma de Kaposi relacionado con SIDA. El interferón alfa-2a se administra generalmente en dosis escalonada de 3 millones de U/día durante 3 días, 9 millones de U/día durante 3 días, 18 millones de U/día durante 3 días y 36 millones de U/día, si se tolera, del día 10 al 84, en inyección subcutánea o intramuscular; a continuación, se administra la dosis máxima tolerada (hasta 36 millones de U) tres veces por semana. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de 30 millones de U/m2 tres veces por semana en inyección subcutánea o intramuscular. Tricoleucemia. El interferón alfa-2a se administra a la dosis inicial de 3 millones de U/día durante 16 a 24 semanas y posteriormente la misma dosis tres veces por semana en inyección subcutánea o intramuscular. El tratamiento debe continuarse hasta los 20 meses. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de 2 millones de U/m2 tres veces por semana en inyección subcutánea o intramuscular hasta 6 meses o más. El interferón alfa-n1 se administra a la dosis inicial de 3 millones de U/día en inyección subcutánea o intramuscular, generalmente durante 12 a 16 meses, y después se administra con la misma dosis tres veces por semana. También se han empleado dosis de 2 millones de U/m2 o de 0,2 millones de U/m2 de interferón alfa-n1. Es posible continuar el tratamiento durante 6 meses o más. Leucemia mieloide crónica. El interferón alfa-2a se administra en inyección subcutánea o intramuscular en dosis escalonadas de 3 millones de U/día durante 3 días, 6 millones de U/día durante los 3 días siguientes y finalmente 9 millones de U/día. Los pacientes que muestren una respuesta tras 12 semanas continuarán el tratamiento hasta alcanzar una respuesta hematológica completa o hasta un máximo de 18 meses; los que alcancen una respuesta hematológica completa continuarán con 9 millones de U/día (o un mínimo de 9 millones de U tres veces por semana) con el fin de conseguir una respuesta citogenética. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de 4 a 5 millones de U/m2 al día en inyección subcutánea, seguida de la dosis máxima tolerada para mantener la remisión (generalmente de 4 a 10 millones de U/m2 al día). El interferón alfa-n1 se administra, una vez controlado el recuento leucocitario mediante quimioterapia citotóxica, a la dosis de 3 millones de U/día durante 3 semanas, en inyección subcutánea. Después debe ajustarse la dosis para mantener un recuento leucocitario adecuado (normalmente, unos 20 millones de U/semana). Se han empleado dosis de 3 a 6 millones de U/día (ocasionalmente 9 millones de U/día) para conseguir un control inicial del recuento leucocitario. Linfoma folicular. El interferón alfa-2a se administra como coadyuvante de la quimioterapia a la dosis de 6 millones de U/m2 al día en inyección subcutánea o intramuscular durante los días 22 a 26 de cada ciclo quimioterápico de 28 días. El interferón alfa-2b se administra como coadyuvante de la quimioterapia a la dosis de 5 millones de U tres veces por semana en inyección subcutánea durante 18 meses. Linfoma cutáneo de linfocitos T. El interferón alfa-2a se administra en inyección subcutánea o intramuscular en dosis escalonadas de 3 millones de U/día durante 3 días, seguidos por 9 millones de U/día durante 3 días y, finalmente, 18 millones de U/día hasta completar 12 semanas de tratamiento. A continuación se administra la dosis máxima tolerada (hasta 18 millones de U) tres veces por semana durante un mínimo de 12 meses en los pacientes que hayan respondido. Tumor carcinoide. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de 3 a 9 millones de U (generalmente, 5 millones de U) tres veces por semana en inyección subcutánea. En fases avanzadas de la enfermedad se administran 5 millones de U/día. Melanoma. El interferón alfa-2a se administra a la dosis de 3 millones de U tres veces por semana en inyección subcutánea o intramuscular durante 18 meses. El tratamiento no debe iniciarse más de 6 semanas después de la cirugía. El interferón alfa-2b se administra a la dosis inicial de 20 millones de U/m2 al día 5 días por semana durante 4 semanas, en infusión intravenosa durante 20 min; la dosis de mantenimiento es de 10 millones de U/m2 tres veces por semana durante 48 semanas en inyección subcutánea. Mieloma múltiple. El interferón alfa-2b se administra como tratamiento de mantenimiento, tras el período de inducción de la quimioterapia, a la dosis de 3 millones de U/m2 tres veces por semana en inyección subcutánea. Carcinoma de células renales. El interferón alfa-2a se administra como coadyuvante de la quimioterapia citotóxica en dosis escalonadas de 3 millones de U tres veces por semana durante 1 semana, seguidos por 9 millones de U tres veces por semana durante 1 semana y, finalmente, con 18 millones de U tres veces por semana durante 3 a 12 meses, en inyección subcutánea o intramuscular. Condiloma acuminado. El interferón alfa-2b se administra a la dosis de 1 millón de U inyectado en cada lesión tres veces por semana durante 3 semanas, y se repite después de 12 a 16 semanas si se considera oportuno. No deben tratarse más de 5 lesiones al mismo tiempo, por lo que los tratamientos para lesiones adicionales se realizan de modo secuencial. El interferón alfa-n3 se administra a la dosis de 0,25 millones de U por lesión dos veces por semana durante 8 semanas como máximo, sin sobrepasar los 2,5 millones de U por sesión. Para más detalles de estas lesiones y otras indicaciones de los interferones alfa véase a continuación. Artículos de revisión en general sobre el interferón. 1. Baron S, et al. The interferons: mechanisms of action and clinical applications. JAMA 1991; 266: 1375–83. Medline 2. Finter NB, et al. The use of interferon-α in virus infections. Drugs 1991; 42: 749–65. Medline 3. Volz MA, Kirkpatrick CH Interferons 1992: how much of the promise has been realised? Drugs 1992; 43: 285–94. Medline 4. Dorr RT Interferon-α malignant and viral diseases: a review. Drugs 1993; 45: 177–211. Medline 5. Haria M, Benfield P Interferon-α-2a: a review of its pharmacological properties and therapeutic use in the management of viral hepatitis. Drugs 1995; 50: 873– 96. Medline Degeneración macular relacionada con la edad. En la degeneración macular relacionada con la edad (degeneración macular senil), una causa habitual de disminución de la visión en la vejez, se produce un deterioro gradual y progresivo de la visión central que afecta generalmente a ambos ojos. Aunque se han obtenido resultados esperanzadores1-4 con los interferones sistémicos alfa-2a y alfa-2b en el tratamiento de la neovascularización coroidea, en el que no está indicado el tratamiento con láser, se han descrito efectos adversos frecuentes, a menudo graves, y un estudio aleatorizado efectuado sobre 481 pacientes no demostró efecto alguno tras 1 año de tratamiento.5 1. Gillies MC, et al. Treatment of choroidal neovascularisation in age-related macular degeneration with interferon alfa-2a and alfa-2b. Br J Ophthalmol 1993; 77: 759–65. Medline 2. Kirkpatrick JNP, et al. Clinical experience with interferon alfa-2a for exudative age-related macular degeneration. Br J Ophthalmol 1993; 77: 766–70. Medline 3. Poliner LS, et al. Interferon alpha-2a for subfoveal neovascularization in age-related macular degeneration. Ophthalmology 1993; 100: 1417–24. Medline 4. Engler C, et al. Interferon alfa-2a modifies the course of subfoveal and juxtafoveal choroidal neovascularisation. 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Se obtuvieron resultados esperanzadores en 4 de 5 niños tratados con interferón alfa-2a para varias afecciones angiomatosas.1 Se consiguió una reducción del tamaño del hemangioma de más del 50% en 11 de 18 niños tratados con interferón alfa-2a durante 1 a 5 meses2 y en 11 de 19 niños tratados durante al menos 4 meses.3 El interferón alfa-2b también ha conseguido reducir el hemangioma en 27 de 38 niños tratados durante al menos 6 meses.4 Además, se han descrito resultados satisfactorios con la administración de interferón alfa-2b para tratar el angioblastoma de células gigantes infantil5 y la metástasis pélvica de hemangioendotelioma hepático en adultos.6 Se ha revisado el empleo de interferones como fármacos antiangiogénicos.7 1. White CW, et al. Treatment of childhood angiomatous diseases with recombinant interferon alfa-2a. J Pediatr 1991; 118: 59–66. Medline 2. Deb G, et al. Treatment of hemangiomas of infants and babies with interferon alfa-2a: preliminary results. Int J Pediatr Hematol/Oncol 1996; 3: 109–13. 3. Greinwald JH, et al. An update on the treatment of hemangiomas in children with interferon alfa-2a. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 1999; 125: 21–7. Medline 4. Garmendía G, et al. Regression of infancy hemangiomas with recombinant IFN-α 2b. J Interferon Cytokine Res 2001; 21: 31–8. Medline 5. Marler JJ, et al. Successful antiangiogenic therapy of giant cell angioblastoma with interferon alfa 2b: report of 2 cases. Pediatrics 2002; 109: e37. Medline 6. Kayler LK, et al. Epithelioid hemangioendothelioma of the liver disseminated to the peritoneum treated with liver transplantation and interferon alpha-2B. Transplantation 2002; 74: 128–30. Medline 7. Lindner DJ Interferons as antiangiogenic agents. Curr Oncol Rep 2002; 4: 510–14. Medline Enfermedad inflamatoria intestinal. El interferón alfa es uno más de los muchos fármacos que se han utilizado en la enfermedad inflamatoria intestinal ( ). Un estudio1 puso de manifiesto la remisión clínica en 26 de 28 pacientes con colitis ulcerosa después de 6 a 12 meses de tratamiento con interferón alfa-2a. Se describió una remisión parcial en 2 de 5 pacientes con enfermedad de Crohn2 tratados con interferón alfa, si bien en otro estudio con 12 pacientes3 el interferón alfa no produjo efecto beneficioso alguno. También se ha estudiado el interferón beta y se ha comprobado que produce efectos beneficiosos en el tratamiento de la colitis ulcerosa que no responde al tratamiento con corticosteroides.4 1. Sümer N, Palabiyikoğlu M Induction of remission by interferon-α in patients with chronic active ulcerative colitis. Eur J Gastroenterol Hepatol 1995; 7: 597–602. Medline 2. Davidsen B, et al. Tolerability of interferon alpha-2b, a possible new treatment of active Crohn's disease. Aliment Pharmacol Ther 1995; 9: 75–9. Medline 3. Gasché C, et al. Prospective evaluation of interferon-α in treatment of chronic active Crohn's disease. 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El tratamiento prolongado con dosis altas (sólo si se toleran) podría resultar eficaz aunque la tasa de respuesta y recidiva tras el tratamiento de la hepatitis crónica con interferón ha sido decepcionante.1-3 Sin embargo, la valoración provisional de un estudio efectuado en 29 pacientes con SIDA y hepatitis C crónica mostró que dosis crecientes de interferón alfa no mejoraban las tasas de respuesta.4 Un metaanálisis5 indicó que el tratamiento con interferón alfa a la dosis de 3 millones de U tres veces por semana durante un mínimo de 12 meses presentaba la mejor relación riesgo/beneficio en pacientes con hepatitis C crónica. En pacientes con hepatitis C crónica,6,7 incluidos los que padecen cirrosis o fibrosis extendida.8 se ha demostrado que el peginterferón alfa administrado una vez por semana es más eficaz que el interferón alfa, administrado tres veces por semana El empleo de ribavirina con interferón alfa o beta9 para el tratamiento de la hepatitis C crónica es más eficaz que la utilización de ambos fármacos por separado, y habiéndose obtenido respuestas duraderas, muchos investigadores consideran ahora el tratamiento combinado como de primera elección.10-14 En un metaanálisis15 y una revisión sistemática14 de estudios aleatorizados se concluyó que el tratamiento combinado es más eficaz para tratar la hepatitis C crónica en pacientes que no respondieron al tratamiento con interferón como monoterapia o no tuvieron tratamiento previo. En estudios recientes16,17 se ha propuesto que la terapia combinada con peginterferón alfa y ribavirina puede ser más eficaz y mejor tolerada que con interferón alfa combinado con ribavirina, y en una revisión18 sobre empleo de peginterferón alfa con ribavirina también se llegó a la conclusión de que dicha combinación era mejor a interferón alfa combinado con ribavirina o a peginterferón alfa solo. En enfermos con hepatitis B la respuesta al interferón alfa mejora mediante un tratamiento previo con corticosteroides.19-21 En un estudio aleatorizado34 realizado en pacientes con hepatitis B crónica negativa al HBeAg también se ha descrito que la administración semanal de peginterferón alfa-2a es más eficaz que la administración diaria de lamivudina; la administración combinada de ambos fármacos no supuso una mejora adicional de las índices de respuesta. Cada vez hay más datos indicativos sobre una mejor respuesta a largo plazo después del tratamiento. Estudios a largo plazo han mostrado una menor incidencia de carcinoma hepatocelular en los pacientes tratados con interferón que en los no tratados.22-26 La reducción del riesgo es claramente mayor en los enfermos con hepatitis C crónica y sin infección por hepatitis B.26 El interferón alfa puede ser eficaz en algunos pacientes con hepatitis D27 o hepatitis G.28 En la hepatitis aguda no complicada generalmente no se requieren antivíricos, aunque se ha demostrado que el tratamiento con interferón produce una disminución más rápida de la viremia5,29,30 y reduce el riesgo de desarrollar una hepatitis crónica.31,32 Se han descrito mejoras de la función hepática en 4 pacientes con hepatitis A fulminante tratados con interferón beta.33 1. Reichard O, et al. Two-year biochemical, virological, and histological follow-up in patients with chronic hepatitis C responding in a sustained fashion to interferon alfa-2b treatment. Hepatology 1995; 21: 918–22. Medline 2. Poynard T, et al. 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Una revisión sistemática10 de las intervenciones efectuadas en las queratitis epiteliales asociadas al herpes simple mostró que el tratamiento con interferón presentaba ligeros efectos positivos sobre la queratitis epitelial dendrítica, pero no superiores a los de otros antivíricos, y concluyó que la combinación de un antivírico nucleosídico y el interferón parecía acelerar la curación. En 3 pacientes resistentes al aciclovir de modo similar, se han descrito mejorías del herpes labial tratado por vía tópica con interferón alfa y trifluridina, 2 de los cuales también eran resistentes al foscarnet.11 En un estudio comparativo,12 el interferón alfa por vía intramuscular no proporcionó mejores resultados que el aciclovir por vía tópica ni en el tratamiento del primer episodio de herpes genital ni en su capacidad para alterar la frecuencia de las recidivas. El interferón beta también se ha utilizado por vía tópica en un reducido número de pacientes para el tratamiento del herpes labial y genital.13 y en un estudio,14 se vió reducida la frecuencia de las recidivas de herpes genital. 1. Friedman-Kien AE, et al. Treatment of recurrent genital herpes with topical alpha interferon gel combined with nonoxynol 9. J Am Acad Dermatol 1986; 15: 989–94. Medline 2. Sacks SL, et al. Randomized, double-blind, placebo-controlled, patient-initiated study of topical high- and low-dose interferon-α with nonoxynol-9 in the treatment of recurrent genital herpes. J Infect Dis 1990; 161: 692–8. Medline 3. Shupack J, et al. Topical alpha-interferon in recurrent genital herpes simplex infection. Dermatologica 1990; 181: 134–8. Medline 4. Syed TA, et al.Human leukocyte interferon-alpha in cream for the management of genital herpes in Asian women: a placebo-controlled, double-blind study. J Mol Med 1995; 73: 141–4. Medline 5. 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Para la utilización del interferón alfa en las infecciones por micobacterias, véase Interferón gamma, . Infecciones por VIH y SIDA. El efecto de interferones en la evolución del SIDA ( ) es variable.1-6 Las combinaciones de interferón alfa con antirretrovíricos inhibidores de la transcriptasa inversa han producido respuestas variables;7-12 algunos investigadores han descrito efectos antirretrovíricos potenciados7,11 o sinérgicos,9 aunque a menudo en dosis que se han relacionado con una elevada incidencia de efectos adversos. Los interferones se han utilizado con cierto éxito en el tratamiento del sarcoma de Kaposi y de las infecciones por micobacterias en pacientes con SIDA (v. y en Interferón gamma, ). Se han descrito beneficios con el interferón alfa en pacientes con trombocitopenia por el VIH,13 aunque el interferón ha inducido una trombocitopenia de origen inmunitario y se ha descrito un caso de hemorragia en un paciente con púrpura trombopénica idiopática (v. Efectos adversos, Efectos sobre la sangre, ). 1. Puppo F, et al. Low doses of alpha-interferon for the treatment of AIDS-related syndromes: a preliminary study. Int J Immunother 1988; 4: 165–8. 2. Brook MG, et al. Anti-HIV effects of alpha-interferon. Lancet 1989; i: 42. Medline 3. Ellis ME, et al. An open study of interferon in HIV-antibody-positive men. AIDS 1989; 3: 851–3. Medline 4. Lane HC, et al. Interferon-α in patients with asymptomatic human immunodeficiency virus (HIV) infection: a randomized placebo-controlled trial. Ann Intern Med 1990; 112: 805–11. Medline 5. Frissen PHJ, et al. High-dose interferon-α2a exerts potent activity against human immunodeficiency virus type 1 not associated with antitumor activity in subjects with Kaposi's sarcoma. J Infect Dis 1997; 176: 811–14. Medline 6. Katabira ET, et al.Lack of efficacy of low dose oral interferon alfa in symptomatic HIV-1 infection: a randomised, double blind, placebo controlled trial. Sex Transm Infect 1998; 74: 265–70. 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Se han descrito respuestas positivas en pacientes con leucoencefalopatía multifocal progresiva por el VIH tras el tratamiento con interferón alfa.1 Sin embargo, en un análisis retrospectivo2 de la efectividad relativa de la terapia antirretrovírica altamente activa (HAART) e interferón alfa en el tratamiento de leucoencefalopatía multifocal progresiva, se observó que la prolongación de la supervivencia asociada al interferón alfa no era independiente de los efectos de la HAART, y se llegó a la conclusión que el interferón alfa no producía efectos beneficiosos adicionales. 1. Huang SS, et al.Survival prolongation in HIV-associated progressive multifocal leukoencephalopathy treated with alpha-interferon: an observational study. J Neurovirol 1998; 4: 324–32. Medline 2. Geschwind MD, et al. The relative contributions of HAART and alpha-interferon for therapy of progressive multifocal leukoencephalopathy in AIDS. J Neurovirol 2001; 7: 353–7. Medline Neoplasias malignas. Se han publicado casos sobre los efectos de los interferones en distintas neoplasias; muchos estudios hacen referencia al interferón alfa. Los interferones han pasado a formar parte del tratamiento de algunas afecciones malignas, especialmente la tricoleucemia (v. ), el sarcoma de Kaposi (v. ) y la leucemia mieloide crónica, ( ).1-6 El interferón alfa aumenta la duración de la remisión en el mieloma múltiple,7-10 pero no necesariamente la supervivencia.8,11 También se ha empleado el tratamiento combinado con interferones en el linfoma no Hodgkin asintomático de evolución lenta ( ), mientras que el interferón alfa se ha utilizado sólo en monoterapia para mantener la remisión. En el carcinoma renal ( ), la respuesta al interferón alfa en combinación con interleucina 2 ha sido prometedora, pero la toxicidad es elevada;12,13 el interferón alfa sólo produce un efecto muy limitado.14 También se han descrito respuestas positivas en otras neoplasias, como el melanoma ( ); el tumor carcinoide15,16 ( ); la mielodisplasia; el linfoma cutáneo de células T, como la micosis fungoide ( ), y un meningioma.17 El interferón se ha administrado localmente como coadyuvante de la cirugía en los tumores superficiales de la vejiga18 e intralesionalmente en el carcinoma de células basales,19,21 y también en cicatrices de tipo queloide.22,23 Se ha empleado la combinación de interferón alfa con fluorouracilo en el cáncer colorrectal inoperable, aunque no parece ser más eficaz que el fluorouracilo solo.24 El interferón alfa en combinación con la zidovudina ha proporcionado resultados esperanzadores en el linfoma y la leucemia de células T del adulto.25 1. 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El interferón alfa se ha empleado en el sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA1-9 y en pacientes con la forma clásica, no epidémica.10-13 Se han realizado varios estudios a pequeña escala sobre el interferón alfa en pacientes con inmunodeficiencia o sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA.1-3 Los resultados han sido variables. Un estudio8 concluyó que las mejores respuestas al interferón alfa se obtuvieron en pacientes asintomáticos con un recuento de linfocitos T CD4+ relativamente alto (200 células/µl o más) y sin infecciones oportunistas previas. Sin embargo, los efectos adversos descritos con las dosis requeridas limitan la tolerabilidad de una administración prolongada. También se ha utilizado interferón en el sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA en combinación con otros fármacos, como los antineoplásicos (con resultados decepcionantes)9 y la zidovudina (respuesta completa o parcial del tumor y/o evidencia de efectos antivíricos en algunos pacientes).4-7 Se ha empleado interferón a dosis bajas en combinación con inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa para tratar el sarcoma de Kaposi del SIDA;9 se ha descrito que la eficacia y la toxicidad de estas combinaciones son dependientes de la dosis.14,15 1. de Wit R, et al. Clinical and virological effects of high-dose recombinant interferon-α in disseminated AIDS-related Kaposi's sarcoma. Lancet 1988; ii: 1214–17. Medline 2. Lane HC, et al. Anti-retroviral effects of interferon-α in AIDS-associated Kaposi's sarcoma. Lancet 1988; ii: 1218–22. Medline 3. Sulis E, et al. 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Shepherd FA, et al.Prospective randomized trial of two dose levels of interferon alfa with zidovudine for the treatment of Kaposi's sarcoma associated with human immunodeficiency virus infection: a Canadian HIV Clinical Trials Network study. J Clin Oncol 1998; 16: 1736–42. Medline 15. Krown SE, et al.Efficacy of low-dose interferon with antiretroviral therapy in Kaposi's sarcoma: a randomized phase II AIDS clinical trials group study. J Interferon Cytokine Res 2002; 22: 295–303. Medline Síndrome de Behçet. El síndrome de Behçet ( ) suele tratarse con corticosteroides. Entre los muchos fármacos sometidos a prueba, se demostró que el interferón alfa-2b producía efectos positivos en 3 pacientes con síntomas oculares refractarios.1 También se han obtenido resultados esperanzadores con interferón alfa-2a.2,3 1. Feron EJ, et al. Interferon-α2b for refractory ocular Behçet's disease. Lancet 1994; 343: 1428. Medline 2. Alpsoy E, et al. Interferon alfa-2a in the treatment of Behçet disease: a randomized placebo-controlled and double-blind study. Arch Dermatol 2002; 138: 467–71. Medline 3. Kötter I, et al. Human recombinant interferon alfa-2a for the treatment of Behçet's disease with sight threatening posterior or panuveitis. Br J Ophthalmol 2003; 87: 423–31. Medline Síndrome de Churg-Strauss. Para la descripción de un caso en que el interferón alfa resultó eficaz en el síndrome de Churg-Strauss, véase . Trastornos cutáneos. Para el empleo del interferón alfa en las afecciones cutáneas con concentraciones elevadas de IgE, véase Interferón gamma, . Trastornos hemáticos. El interferón alfa puede emplearse en el control de ciertos trastornos mieloproliferativos como la trombocitemia primaria (esencial)1 ( ) y la policitemia vera1,2 ( ). Un estudio en pacientes con varios trastornos mieloproliferativos crónicos mostró que el interferón alfa-2b también podía emplearse en el control de la metaplasia mieloide.3 Paradójicamente, el interferón alfa también se ha utilizado con éxito en pacientes con trombocitopenia asociada con hepatitis C4-6 y con infecciones por VIH7 (v. Infecciones por VIH y SIDA, ). Además de informes sobre casos en los que el interferón alfa había producido mejorías en pacientes con síndrome hipereosinofílico idiopático,8-10 que no habían respondido a los corticosteroides o a la hidroxicarbamida (hidroxiurea), estudios reducidos también han demostrado que el interferón alfa tanto en monoterapia11 como en combinación con corticosteroides o con hidroxicarbamida (hidroxiurea)12,13 produce respuestas positivas. Véase también Neoplasias malignas, . 1. Elliott MA, Tefferi A Interferon-alpha therapy in polycythemia vera and essential thrombocythemia. Semin Thromb Hemost 1997; 23: 463–72. Medline 2. Lengfelder E, et al. Interferon alpha in the treatment of polycythemia vera. Ann Hematol 2000; 79: 103–9. Medline 3. Gilbert HS Long term treatment of myeloproliferative disease with interferon-α-2b: feasibility and efficacy. Cancer 1998; 83: 1205–13. Medline 4. Uygun A, et al. Interferon treatment for thrombocytopenia associated with chronic HCV infection. Int J Clin Pract 2000; 54: 683–4. Medline 5. Rajan S, Liebman HA Treatment of hepatitis C related thrombocytopenia with interferon alpha. Am J Hematol 2001; 68: 202–9. Medline 6. Benci A, et al. Thrombocytopenia in patients with HCV-positive chronic hepatitis: efficacy of leucocyte interferon-α treatment. Int J Clin Pract 2003; 57: 17–19. Medline 7. Marroni M, et al. Interferon-α is effective in the treatment of HIV-1-related, severe, zidovudine-resistant thrombocytopenia. Ann Intern Med 1994; 121: 423–9. Medline 8. Zielinski RM, Lawrence WD Interferon-α for the hypereosinophilic syndrome. Ann Intern Med 1990; 113: 716–18. Medline 9. Busch FW, et al. Alpha-interferon for the hypereosinophilic syndrome. Ann Intern Med 1991; 114: 338–9. Medline 10. Yoon T-Y, et al. Complete remission of hypereosinophilic syndrome after interferon-α therapy: report of a case and literature review. J Dermatol 2000; 27: 110–15. Medline 11. Butterfield JH, Gleich GJ Interferon-α treatment of six patients with the idiopathic hypereosinophilic syndrome. Ann Intern Med 1994; 121: 648–53. Medline 12. Coutant G, et al. Traitement des syndromes hyperéosinophiliques à expression myeloproliferative par l'association hydroxyurée-interféron alpha. Ann Med Interne (Paris) 1993; 144: 243–50. Medline 13. Baratta L, et al. Favorable response to high-dose interferon-alpha in idiopathic hypereosinophilic syndrome with restrictive cardiomyopathy: case report and literature review. Angiology 2002; 53: 465–70. Medline

Verrugas.

Se han estudiado varios tipos de interferón por distintas vías de aplicación en el tratamiento de las verrugas anogenitales (condiloma acuminado) ( ). Se ha empleado la inyección intralesional para asegurar la presencia del interferón en la verruga a concentraciones relativamente altas, pero la aparición de efectos adversos sistémicos demuestra que se produce absorción en este lugar de aplicación. Se describieron1 respuestas completas en el 36% de los pacientes a los que se administró interferón alfa-2b intralesional en comparación con el 17% de los tratados con placebo, y una correspondiente reducción total del área afectada del 62,4% en comparación con el 1,2% en el grupo de placebo. Sin embargo, el estudio no fue lo suficientemente prolongado como para estudiar las tasas de recidiva. Otro estudio2 mostró respuestas similares empleando interferón alfa-2b, alfa-n1 o beta en pacientes con verrugas resistentes, con respuestas completas en el 47% de los pacientes a quienes se les administró interferón intralesional en comparación con el 22% de los tratados con placebo. Un estudio3 en el que se valoraron 2 dosis distintas de interferón beta intralesional tres veces por semana durante 3 semanas mostró respuestas completas en el 63% de las lesiones tratadas con 1 millón de U en comparación con el 38% de las lesiones tratadas con 33.000 U. También se han obtenido respuestas positivas en pacientes con verrugas tanto resistentes como recidivantes tratadas con interferón alfa-n3 intralesional.4 Las recidivas se retrasaron y el número de verrugas que aparecieron de nuevo fue inferior en los pacientes tratados con interferón que en los que fueron tratados con placebo. El interferón alfa-2b intralesional en combinación con podófilo era más eficaz que el podófilo solo,5 aunque cerca del 66% de los pacientes de cada grupo presentó recidivas con posterioridad. La aplicación tópica del interferón alfa también ha sido más eficaz que la podofilotoxina.6,7 También se ha aplicado interferón beta de forma tópica tras la eliminación de verrugas con métodos quirúrgicos.8 Teóricamente, la administración sistémica presenta ciertas ventajas en el control de las infecciones subclínicas y en la reducción del número de recidivas. Sin embargo, las respuestas al interferón alfa administrado por vía subcutánea han sido, por lo general, decepcionantes,9-11 aunque se han obtenido respuestas comparables a las de la cauterización y una disminución de la tasa de recidivas, con el interferón alfa-2b administrado tanto por vía subcutánea como intramuscular.12 Se dispone de poca información acerca del uso de interferón por vía sistémica como coadyuvantes del tratamiento convencional, pero un estudio efectuado en 97 pacientes13 con verrugas recurrentes no mostró diferencia alguna tanto en la respuesta como en la tasa de recidivas entre pacientes tratados con crioterapia e interferón alfa por vía subcutánea y crioterapia sola. Un estudio en el que se compararon los interferones alfa, beta y gamma, administrados por vía subcutánea en combinación con crioterapia, no mostró diferencias significativas en la tasa de respuesta, aunque los pacientes que recibieron interferón beta o gamma desarrollaron nuevas verrugas con menor frecuencia.14 1. Eron LJ, et al. Interferon therapy for condylomata acuminata. N Engl J Med 1986; 315: 1059–64. Medline 2. Reichman RC, et al. Treatment of condyloma acuminatum with three different interferons administered intralesionally: a double-blind, placebo-controlled trial. Ann Intern Med 1988; 108: 675–9. Medline 3. Monsonego J, et al. Randomised double-blind trial of recombinant interferon-beta for condyloma acuminatum. Genitourin Med 1996; 72: 111–14. Medline 4. Friedman-Kien AE, et al. Natural interferon alfa for treatment of condylomata acuminata. JAMA 1988; 259: 533–8. Medline 5. Douglas JM, et al. A randomized trial of combination therapy with intralesional interferon α2b and podophyllin versus podophyllin alone for the therapy of anogenital warts. J Infect Dis 1990; 162: 52–9. Medline 6. Syed TA, et al.Human leukocyte interferon-alpha versus podophyllotoxin in cream for the treatment of genital warts in males: a placebo-controlled, double-blind, comparative study. Dermatology 1995; 191: 129–32. Medline 7. Syed TA, et al.Management of genital warts in women with human leukocyte interferon-α vs podophyllotoxin in cream: a placebo-controlled, double-blind, comparative study. J Mol Med 1995; 73: 255–8. Medline 8. Gross G, et al.Recombinant interferon beta gel as an adjuvant in the treatment of recurrent genital warts: results of a placebo-controlled double-blind study in 120 patients. Dermatology 1998; 196: 330–4. Medline 9. Reichman RC, et al.Treatment of condyloma acuminatum with three different interferon-α preparations administered parenterally: a double-blind, placebo-controlled trial. J Infect Dis 1990; 162: 1270–6. Medline 10. Condylomata International Collaborative Study GroupRecurrent condylomata acuminata treated with recombinant interferon alfa-2a: a multicenter double-blind placebo-controlled clinical trial. JAMA 1991; 265: 2684–7. Medline 11. Condylomata International Collaborative Study GroupRecurrent condylomata acuminata treated with recombinant interferon alpha-2a: a multicenter double-blind placebo-controlled clinical trial. Acta Derm Venereol (Stockh) 1993; 73: 223–6. Medline 12. Panici PB, et al.Randomized clinical trial comparing systemic interferon with diathermocoagulation in primary multiple and widespread anogenital condyloma. Obstet Gynecol 1989; 74: 393–7. Medline 13. Eron LJ, et al. Recurrence of condylomata acuminata following cryotherapy is not prevented by systemically administered interferon. Genitourin Med 1993; 69: 91–3. Medline 14. Bonnez W, et al.A randomized, double-blind, placebo-controlled trial of systemically administered interferon-α, -ß, or -γ in combination with cryotherapy for the treatment of condyloma acuminatum. J Infect Dis 1995; 171: 1081–9.

Medline Especialidades y/o formas farmacéuticas
Especialidades farmacéuticas simples
Al.: Cellferon; Inferax; Introna; PegIntron; Roferon-A; Arg.: Avirostat; Bioferon; INF; Infostat; Inmutag; Intron A; Intron A Peg; Roferon-A; Austral.: Intron A; PegIntron; Roferon-A; Austria: Berofor †; Introna; Roferon-A; Wellferon †; Bélg.: Infergen; Introna; PegIntron; Roferon-A; Bras.: Beferon; Blauferon; Inter IF †; Intron A; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; Can.: Infergen; Intron A; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; Chile: Intermax-Alpha; Intron A; Introna; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; Din.: Introna; PegIntron; Roceron-A; EE.UU.: Alferon N; Infergen; Intron A; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; Esp.: Intron A; PegIntron; Roferon-A; Viraferon; Wellferon †; Fin.: Finnferon-Alpha; Introna; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; Fr.: Infergen; Introna; Laroferon †; Pegasys; Roferon-A; Viraferon; ViraferonPeg; Gr.: Infergen; Intron A; PegIntron; Roferon-A; Hol.: Infergen; Intron A; PegIntron; Roferon-A; Hong Kong: Intron A; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; India: Roferon-A; Irl.: Introna; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; ViraferonPeg; Isr.: Intron A; PegIntron; Roferon-A; Wellferon †; It.: Alfaferone; Alfater; Biaferone; Cilferon-A; Haimaferone; Humoferon; Infergen; Introna; Isiferone; PegIntron; Roferon-A; Wellferon; Jap.: OIF; Roferon-A; Sumiferon; Mal.: Intron A; Méx.: Alferon; Altemol; Intron A; Lemeron; Roferon-A; Urifron; Viraferon; Wellferon †; N.Zel.: Intron A; Pegasys; Roferon-A; Wellferon †; Nor.: Introna; PegIntron; Roceron; Port.: Intron A; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; RU: Introna; Pegasys; PegIntron; Roferon-A; Viraferon; ViraferonPeg; Sing.: Intron A; Roferon-A; Wellferon †; Sudáf.: Intron A; Roferon-A; Suec.: Introna; Multiferon; PegIntron; Roferon-A; Wellferon; Suiza: Intron A; Pegasys; Roferon-A; Wellferon †; Tail.: Bioferon; Introna; Roferon-A; Wellferon; Especialidades farmacéuticas compuestas Arg.: Bioferon Hepakit; Rebetron; Austral.: Pegatron; Rebetron; Can.: Rebetron; EE.UU.: Rebetron; Méx.: Hepatron C; Sudáf.: Rebetron; Suiza: Intron A/Rebetol; © 2007 Pharma Editores, S.L.

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